
El pulled pork es mucho más que una receta: es una forma de cocinar con tiempo, paciencia y cariño.
Originario de la cocina tradicional estadounidense, especialmente del sur del país, este plato se basa en una idea muy sencilla pero poderosa: cocinar lentamente una pieza de carne de cerdo hasta que queda tan tierna que puede desmenuzarse fácilmente con los dedos o con dos tenedores, de ahí su nombre, pulled (desmenuzado).
La magia del pulled pork está en la cocción lenta. Durante horas, la carne se cocina a baja temperatura, absorbiendo jugos y aromas, mientras su propia grasa y colágeno se transforman en una textura melosa y jugosa imposible de imitar con métodos rápidos.
El resultado es una carne sabrosa, llena de matices y con ese punto reconfortante que solo tienen las recetas hechas sin prisas.
Aunque tradicionalmente se asocia a barbacoas y ahumados, el pulled pork se ha ganado un hueco en cocinas de todo el mundo por su versatilidad.
Se puede servir solo, acompañado de salsas, en tacos, fajitas, sándwiches,sobre patatas… pero una de las formas más irresistibles de disfrutarlo es dentro de un pan brioche.
Su miga tierna y ligeramente dulce crea el contraste perfecto con la intensidad de la carne, equilibrando sabores y haciendo que cada bocado sea redondo.
Este pulled pork en brioche es ideal para comidas informales, reuniones con amigos o simplemente para darse un homenaje en casa.
No necesita técnicas complicadas ni ingredientes imposibles, solo un poco de planificación y ganas de cocinar con calma.
En esta receta te enseño cómo prepararlo paso a paso para que consigas una carne jugosa, llena de sabor y digna de cualquier foodie… pero con ese espíritu casero que hace que siempre apetezca repetir.
El pulled pork en brioche es una de esas recetas que demuestran que cocinar despacio siempre tiene recompensa.
Una vez pruebas la carne tierna, jugosa y llena de sabor, es fácil entender por qué se ha convertido en un clásico para compartir y disfrutar sin complicaciones.
Si no dispones de muchas horas pero no quieres renunciar a un pulled pork tierno y sabroso, la olla exprés es una excelente alternativa.
Aunque el sabor no será exactamente igual al de una cocción lenta tradicional, el resultado sigue siendo jugoso, aromático y perfecto para servir en brioche. (Te paso otra variante al final de todo en notas de la receta).
Os animáis con la receta?
Pues vamos allá con todos los pasos…
Ponemos la carne a cocer con agua y sal, durante unas tres horas (en olla exprés 45 minutos).
Una vez que está muy bien cocida dejamos que se enfríe un poco y nos ponemos a deshilachar con las manos o con dos tenedores.
Echamos la carne deshilachada en un bol grande, incorporamos las especias, la salsa barbacoa, el agua de cocción y la cola cola y mezclamos muy bien todo.
Si veis que queda muy seca le añadís un poquito más de agua de cocción de la carne.
Se puede calentar en una sartén o en una olla antes de servir.
Rellenamos el pan brioche con canónigos , colocamos la carne encima y decoramos con un poquito de salsa que hayáis elegido.

Y lista para disfrutar también en sándwiches, ensaladas, con pasta, en fajitas… como queráis!

1. Sella la carne
Corta la pieza de cerdo en 2 o 3 trozos grandes para que se cocine de manera uniforme. Salpimienta y dóralos en la olla exprés con un poco de aceite hasta que estén bien marcados por todos los lados. Este paso es clave para potenciar el sabor.
2. Añade los aromáticos
Incorpora cebolla, ajo y las especias que uses habitualmente (pimentón, comino, paprika, azúcar moreno, etc.). Sofríe un par de minutos para que suelten todo su aroma.
3. Agrega el líquido
Vierte un poco de agua, caldo, cerveza o incluso refresco de cola (sin pasarte, lo justo para crear vapor). Rasca el fondo de la olla para recuperar los jugos del sellado.
4. Cocción a presión
Cierra la olla exprés y cocina durante 35–45 minutos desde que sube la válvula, dependiendo del tamaño de la carne. Pasado ese tiempo, deja que la presión baje de forma natural.
5. Desmenuza y reduce
Saca la carne y desmenúzala con dos tenedores. Si la salsa está muy líquida, déjala reducir unos minutos a fuego vivo. Vuelve a incorporar la carne para que se impregne bien de todos los sabores.
Unas tres horas cociendo con agua y sal, o 45 minutos si la hacéis en olla exprés. Tiene que quedar muy bien cocida para poder deshilacharla con las manos o con dos tenedores.
Cortando la pieza en 2 o 3 trozos grandes para que se cocine de manera uniforme, salpimentando y dorándolos en la olla hasta marcarlos por todos los lados. Al añadir el líquido, rascad el fondo para recuperar los jugos del sellado.
Añadidle un poquito más del agua de cocción de la carne al mezclarla con las especias, la salsa barbacoa y la Coca-Cola. Y si la salsa está muy líquida, se deja reducir unos minutos a fuego vivo.
Qué va. Está riquísima también en sándwiches, en ensaladas, con pasta o en fajitas, como más os guste.
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Gallega, de Ourense, enfermera de profesión y cocinera de vocación. Me encanta leer recetas, cambiarles ingredientes, probarlas… y que los tres chicos de mi casa me den su opinión.
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Lo que cuentan quienes la han hecho 2 comentarios
acabo de descubrir vuestra pagina y no he echo nada,por lo que he visto en las fotos y leido creo me gustara
Muchísimas gracias Jesús, aquí estamos por si tienes alguna duda. Un saludo