
Llevamos 14 días de confinamiento en casa... que largo se os hace verdad?
Yo cada día tengo que salir a trabajar el hospital, se hace duro ir a trabajar no por lo que hay allí, sino por el miedo a traerme algo para casa.
Tanto mi marido como mis hijos están en casa, damos gracias por vivir en el pueblo desde hace dos años.
Aquí estar en casa se hace muchísimo más llevadero porque sales fuera, te sientas en las escaleras, oyes los pájaros, respiras aire fresco... y nada más.
No hay dinero que pague cerrar los ojos, respirar hondo y sentir el aire en la cara y el calor del sol propio de este mes.
Pero no nos queda otra que aguantar, resistir a este bichejo que nos da tantos dolores de cabeza.
Cuidaros mucho y no salgáis de casa si no es indispensable, ya lo sabéis.
Pues yo aquí para pasar el rato he encendido el horno, preparé una masa de pan y un bizcocho para los desayunos.
Lleva miel, en mi caso de nuestras propias abejas, huevos caseros... de ahí ese color tan precioso.
Está muy rico, súper esponjoso, perfecto para los desayunos.
Os animáis?
Pues vamos allá con la receta...
Lo primero precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo.
Colocamos la mariposa en las cuchillas, echando el azúcar y los huevos.
Programamos 8 min/ 37º/ vel 3,5.
Añadimos la leche y la miel y mezclamos 2 min/ 37º/ vel 3,5.
Incorporamos la harina y solo mezclamos 5 seg/ vel 3.
Retiramos la mariposa y terminamos de mezclar con cuidado con ayuda de una espátula.
Usáis una batidora de varillas para que le incorpore aire a la mezcla, echamos los huevos y el azúcar y batimos hasta que se vuelva espumosa la mezcla.
Echamos leche y miel y batimos un par de minutos a velocidad media.
Por último incorporamos la harina y podemos mezclarla con ayuda de una espátula.
Vertemos la mezcla en el molde que hemos de tener engrasado o con papel de horno.
Horneamos 20 min, al llegar a ese tiempo cubrir la parte de arriba con papel de aluminio y dejar hornear 25 minutos más.
Dejamos enfriar 10 minutos y desmoldamos; que se enfríe sobre rejilla.

Que se enfríe totalmente y a disfrutar!

Con una batidora de varillas, que es lo que le incorpora aire a la mezcla. Batís los huevos con el azúcar hasta que se vuelva espumosa, añadís leche y miel un par de minutos a velocidad media y por último la harina.
Porque toda la gracia de este bizcocho es el aire que hemos metido batiendo los huevos. La harina se mezcla lo justo y con cuidado para no perderlo.
A los 20 minutos cubro la parte de arriba con aluminio y lo dejo 25 minutos más. Así se termina de hacer por dentro sin que la superficie se me tueste de más.
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Gallega, de Ourense, enfermera de profesión y cocinera de vocación. Me encanta leer recetas, cambiarles ingredientes, probarlas… y que los tres chicos de mi casa me den su opinión.
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