
Creo que no es la primera vez que os digo que nos encantan las tartas de queso.
Nos da igual el sabor, la textura es única.
La verdad es que hay multitud de combinaciones y sabores, las hay para hacer al horno o en frío.
La de hoy es al horno porque lleva huevo así que se cuajará con el calor.
Decidí hacerla de café porque parece que con este calor refresca más.
Es fácil de hacer, lo único que le lleva su tiempo en el horno pero de verdad que merece la pena.
A ver que os parece, en mi casa ha sido un éxito, vamos allá con la receta...
Trituramos las galletas mientras fundimos la mantequilla en el microondas.
Le incorporamos a las galletas trituradas la mantequilla y la leche y mezclamos bien para que quede una pasta.
Usamos un molde de 24-26 cm y forramos la base con la galleta. Reservamos en la nevera mientras preparamos el relleno.
Con ayuda de una batidora mezclamos el queso cremoso, el mascarpone, el azúcar, maicena, la vainilla, la nata y el café.
Cuando esté bien mezclado vamos incorporando uno a uno los huevos hasta que quede una mezcla homogénea.
Echamos en el vaso las galletas y trituramos 30 seg/ vel 7-8. Añadimos la mantequilla y la leche, programamos 2 min/ 40º/ vel 3.
Rellenamos la base de nuestro molde y reservamos en la nevera.
Sin lavar el vaso incorporamos todos los ingredientes del relleno salvo los huevos y mezclamos 3 min/ vel 4.
Cuando falte un minutos vamos echando uno a uno los huevos por el orificio de la tapa.
Al finalizar programamos 10 seg/ vel 6 para que quede la mezcla perfecta.
Vertemos la mezcla sobre la base de galleta.
Precalentamos el horno a 170º y colocamos una fuente alta con agua , suficiente para que cubra hasta la mitad de nuestra tarta.
Introducimos el molde dentro de la bandeja para que se haga al baño María.
La mantenemos como una hora y media, no os preocupéis porque el centro baile un poco, es así.
Apagamos el horno y dejamos que enfríe dentro con la puerta entreabierta.
Una vez fría podemos reservarlas ya en la nevera un par de horas para que enfríe de todo.

Decorar al gusto, yo le puse unas fotos fresas congeladas y unas hojitas de menta.

Lista para disfrutar!

Sí, no os preocupéis porque el centro baile un poco al final del horneado: es así.
Se apaga el horno y se deja enfriar dentro con la puerta entreabierta; una vez fría, un par de horas más en la nevera.
Con una fuente alta de agua que cubra hasta la mitad de la tarta; el molde va dentro y se hornea así como una hora y media a 170º.
Sí: usad galletas sin gluten para la base, como apunto en los ingredientes.
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Gallega, de Ourense, enfermera de profesión y cocinera de vocación. Me encanta leer recetas, cambiarles ingredientes, probarlas… y que los tres chicos de mi casa me den su opinión.
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Lo que cuentan quienes la han hecho 6 comentarios
Uy!
Que la he hecho hoy y me he tenido que inventar la cantidad de azúcar que no lo pone ???
Así a ojo parece que ha quedado dulce jejeje
ups!!!no sé donde se metió el azúcar jejeje…son sobre 200g,ya la he rectificado. Muchísimas gracias Rebeca. Un beso
Hola Inés
Que buena pinta! intentaré hacerla este finde pero…la base de galleta es imprescindible?
Prefería no ponerla a menos que sea absolutamente necesaria
Muchas gracias por tu tiempo y dedicación al blog
Todo riquísimo ?
Muchísimas gracias Rebeca; la base de galleta no es imprescindible, puedes hacerla sin ella perfectamente. Un beso
Riquisimo
Gracias Maribel ;-))