
Yo no sé a vosotros pero a mi me encantan los huevos fritos.
Me da igual acompañarlos de patatas cocidas, de arroz, de pisto, de patatas fritas... exquisitos!
Además nosotros tenemos gallinas en nuestra finca y no le damos pienso para que los huevos sean más ricos.
Hoy los chicos querían comerse unos huevos con patatas y acabamos de comprar unas cazuelitas de las de toda la vida así que eran perfectas para esta receta.
Y si buscamos en la wikipedia??
Pues nos dice esto...
”Tradicionalmente se han venido llamando huevos rotos a los fritos en abundante aceite de oliva o en algún otro aceite, con los bordes churruscados con lo que se llama «puntillas».
Actualmente se ha tomado el nombre de huevos estrellados para esos huevos fritos con una preparación particular.
Según Capel con este nombre aparecen en algún recetario del siglo XIX, como huevos escalfados en agua con vinagre.
Este plato, en su versión actual, se debe al cocinero Lucio Blázquez, en su restaurante casa Lucio, a partir de la década de 1980.
Esta receta es un plato a base de huevos fritos en sartén (la yema debe estar líquida) y acompañados de patatas fritas previamente en aceite, con lonchas de jamón.
Otras variantes añaden otro elemento cárnico en vez del jamón, como bacón) o un embutido (como chorizo o chistorra).
Es un plato que se sirve necesariamente recién elaborado, caliente.”
Pues caliente es como nos los vamos a comer nosotros ahora mismo.
Os animáis?
Pues vamos allá con la receta...
Pelamos las patatas y las cortamos finas estilo panadera o con el cuchillo o ayudándonos de una mandolina.
Las ponemos un ratito en agua fría, como 10 minutos.
Echamos en una sartén alta aceite de oliva a calentar, cuando esté preparado echamos las patatas para que se frían.
Una vez fritas las pasamos a nuestra cazuelita, tartera o plato.
Colocamos encima las lonchas de jamón.
Retiramos parte del aceite y freímos los huevos, que la yema quede líquida.
Colocamos encima de patatas y jamón.
Si queréis le echáis una pizca de sal sobre las patatas.
Y a comer!! Rompemos los huevos para que la yema se esparza por encima de las patatas.
Y a disfrutar!
Finas, estilo panadera, con cuchillo o ayudándoos de una mandolina. Después las dejo un ratito en agua fría, como 10 minutos, antes de freírlas.
Con la yema líquida, esa es toda la gracia. Al romperlos sobre las patatas y el jamón la yema se esparce y se convierte en la salsa del plato.
Al final, si os apetece, una pizca sobre las patatas ya emplatadas. Con el jamón por encima muchas veces ni hace falta.
Gallega, de Ourense, enfermera de profesión y cocinera de vocación. Me encanta leer recetas, cambiarles ingredientes, probarlas… y que los tres chicos de mi casa me den su opinión.
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